Durante la época victoriana (mediados y finales del siglo XIX), el aspecto personal cobró gran importancia, y la barba se convirtió en un símbolo de virilidad y estatus.
Innovaciones en el Servicio
Sillas reclinables: Diseñadas para que los clientes pudieran relajarse mientras eran atendidos.
Grandes espejos: Permitían a los clientes observar el trabajo del barbero.
Decoración refinada: El mobiliario de madera oscura y los acabados elegantes aportaban un aire distinguido.
Especialización y Profesionalización
Primera escuela de barbería: En 1893, A.B. Moler fundó la primera escuela de barbería en Chicago, lo que marcó el inicio de la profesionalización del oficio.
Certificación profesional: Los graduados recibían certificados que garantizaban su habilidad y conocimientos.
El Renacer del Poste de Barbería
Durante el siglo XIX adquirió una mayor relevancia simbólica. Los colores rojo, blanco y azul se popularizaron principalmente en Estados Unidos.
Expansión y Popularización
Las barberías de estilo victoriano se expandieron rápidamente tanto en Europa como en América, convirtiéndose en puntos de encuentro social. El oficio de barbero ya no era visto como un trabajo común, sino como una ocupación distinguida que requería habilidad y dedicación.
